¿Qué son los tokens resistentes a la computación cuántica y cómo blindan las criptomonedas frente a esta amenaza?

Nickolas Liadov
Nickolas LiadovMay, 14 2025 17:58
Quantum-Resistant Cryptocurrencies Explained/Shutterstock
Quantum-Resistant Cryptocurrencies ExplainedImage: Shutterstock

La computación cuántica, que hace poco era patrimonio casi exclusivo de los artículos de física teórica, se ha convertido en una amenaza real para los cimientos criptográficos de las redes blockchain de todo el mundo. En este reportaje analizamos cómo los tokens resistentes a la computación cuántica y los nuevos esquemas criptográficos se preparan para defender un mercado de criptomonedas valorado en 2,7 billones de dólares frente a lo que muchos expertos consideran ya un desafío inevitable para la seguridad digital.

Los ordenadores cuánticos operan de manera radicalmente distinta a las máquinas clásicas: utilizan bits cuánticos o «qubits» capaces de representar varios estados a la vez mediante superposición. Esta peculiaridad, combinada con el entrelazamiento cuántico, abre la puerta a técnicas de cómputo que antes eran simplemente inviables.

Para las redes de criptomonedas, cuya seguridad se basa en que ciertos problemas matemáticos resulten computacionalmente imposibles de resolver en la práctica, esto supone una amenaza existencial.

En los últimos años, los avances han trasladado la preocupación del terreno teórico al plano operativo:

  • El anuncio de Google en 2023 de su unidad de procesamiento cuántico (QPU) «Willow», con 433 qubits, demostró supremacía cuántica en tareas concretas
  • La hoja de ruta de IBM para 2024 proyecta sistemas de más de 4.000 qubits en 2027, acercándose al umbral necesario para romper muchos esquemas criptográficos actuales
  • Investigadores de la Universidad de Sussex estiman que un ordenador cuántico con unos 20 millones de qubits ruidosos podría quebrar en menos de 24 horas la criptografía de curva elíptica que protege Bitcoin

Según el informe de 2024 del Global Risk Institute sobre riesgos cuánticos, los plazos para la llegada de ordenadores cuánticos capaces de romper los estándares criptográficos vigentes se han acortado de forma significativa. Su análisis apunta a una probabilidad del 50 % de que existan sistemas capaces de vulnerar RSA-2048 y ECC-256 en 2032, y del 90 % como tarde en 2040.

La vulnerabilidad específica de las cadenas de bloques

Las redes blockchain presentan puntos débiles particulares frente a ataques cuánticos, ligados a sus propios mecanismos de seguridad:

1. Exposición de la criptografía de clave pública

Criptomonedas como Bitcoin y Ethereum dependen de forma intensiva del esquema de firma digital ECDSA (Elliptic Curve Digital Signature Algorithm) sobre la curva secp256k1 para validar transacciones. Cuando un usuario envía fondos, revela su clave pública, lo que abre una peligrosa ventana de exposición. Un atacante con capacidad cuántica suficiente podría:

  • Derivar la clave privada a partir de la clave pública usando el algoritmo de Shor
  • Crear transacciones fraudulentas que vacíen las direcciones comprometidas
  • Ejecutar el ataque durante la ventana de confirmación, antes de que la transacción se considere irreversible

Cálculos de Deloitte apuntan a que aproximadamente el 25 % de todos los bitcoins en circulación —más de 400.000 millones de dólares a precios actuales— se encuentran en direcciones con la clave pública expuesta, lo que las haría teóricamente vulnerables a ataques cuánticos cuando la tecnología madure.

2. Riesgos para los mecanismos de consenso

Más allá del robo directo de activos, la computación cuántica amenaza los propios mecanismos de consenso de las cadenas de bloques:

Prueba de trabajo (PoW): Los algoritmos cuánticos podrían ofrecer ventajas exponenciales en la resolución de rompecabezas hash, abriendo la puerta a:

  • Ataques del 51 % con mucha menos inversión en hardware
  • Aceleración del minado de bloques y reorganizaciones profundas de la cadena
  • Ruptura del principio de «equidad computacional» que sustenta la seguridad de la red

Prueba de participación (PoS): Aunque es menos sensible a ventajas puramente computacionales, PoS sigue siendo vulnerable si se comprometen los esquemas de firma subyacentes, lo que permitiría a un atacante:

  • Falsificar firmas de validadores
  • Manipular el proceso de validación de bloques
  • Generar puntos de control conflictivos que impidan alcanzar finalización

El equipo de criptografía de la Ethereum Foundation estima que un ordenador cuántico tolerante a fallos con unos 6.600 qubits lógicos podría poner seriamente en entredicho la seguridad de secp256k1, y que sistemas con más de 20.000 qubits lógicos la volverían prácticamente inútil. Con los actuales requisitos de corrección de errores, esto implica millones de qubits físicos, un umbral que podría alcanzarse en un plazo de 15 a 20 años si se mantiene la trayectoria de desarrollo actual.

Criptografía poscuántica: los cimientos técnicos

Proceso de selección y estandarización del NIST

El National Institute of Standards and Technology (NIST) puso en marcha en 2016 su proceso de estandarización de criptografía poscuántica (PQC), evaluando 69 algoritmos candidatos en varias categorías criptográficas. Tras años de análisis de seguridad y pruebas de rendimiento, en 2022 anunció sus finalistas:

Para encapsulación de claves (acuerdo de clave):

  • CRYSTALS-Kyber (recomendación principal)
  • BIKE, Classic McEliece, HQC y SIKE (candidatos alternativos)

Para firmas digitales:

  • CRYSTALS-Dilithium (recomendación principal)
  • FALCON (recomendada cuando se priorizan firmas más pequeñas)
  • SPHINCS+ (recomendada cuando se buscan garantías basadas en funciones hash)

Estos estándares proporcionan los bloques de construcción básicos para implementar cadenas de bloques resistentes a la computación cuántica, con la publicación de la documentación formal de estándar prevista para finales de 2025.

Enfoques técnicos para lograr resistencia cuántica

Existen varias familias de algoritmos con distinto grado de protección frente a ataques cuánticos, cada una con ventajas y limitaciones propias:

Criptografía basada en retículas

Los métodos basados en retículas (lattices) se apoyan en la dificultad de encontrar el vector más corto o más cercano en retículas de alta dimensión, problemas que siguen siendo intratables incluso para ordenadores cuánticos.

Perfil técnico:

  • Base de seguridad: Shortest Vector Problem (SVP) y Learning With Errors (LWE)
  • Eficiencia computacional: De moderada a alta (cifrado y verificación son relativamente rápidos)
  • Tamaño de claves y firmas: Moderado (en general kilobytes, no bytes)
  • Madurez de implementación: Alta (elegidos por el NIST como estándar principal)

CRYSTALS-Kyber, estándar seleccionado por el NIST, ofrece varias ventajas especialmente relevantes para aplicaciones blockchain:

  • Claves de entre 1,5 y 2 KB, asumibles para su almacenamiento en cadena
  • Velocidades de cifrado y descifrado cercanas a los algoritmos clásicos
  • Amplios márgenes de seguridad frente a ataques clásicos y cuánticos
  • Requisitos computacionales razonables incluso para dispositivos con recursos limitados

Las pruebas del propio NIST muestran que Kyber-768 (que proporciona un nivel de seguridad poscuántica aproximado de 128 bits) requiere unos 0,3 ms para la generación de claves, 0,4 ms para la encapsulación y 0,3 ms para la decapsulación en procesadores modernos, cifras compatibles con redes blockchain de alto rendimiento.

Firmas basadas en funciones hash

Los esquemas de firma basados en funciones hash obtienen su seguridad de la resistencia cuántica de las propias funciones hash, ofreciendo sólidas garantías criptográficas, pero con importantes retos prácticos.

**Perfil técnico:

  • Base de seguridad: Resistencia a colisiones de las funciones hash
  • Eficiencia computacional: Alta (firmado y verificación son rápidos)
  • Tamaño de claves y firmas: Elevado, sobre todo en las variantes con estado
  • Madurez de implementación: Muy alta (propiedades de seguridad ampliamente estudiadas)

Implementaciones como XMSS (eXtended Merkle Signature Scheme) y SPHINCS+ cuentan con pruebas formales de seguridad; SPHINCS+ ha sido, de hecho, elegida por el NIST como estándar alternativo de firma. Sin embargo, en la práctica se enfrentan a varios obstáculos:

  • Firmas de entre 8 y 30 KB, muy por encima de las actuales firmas ECDSA
  • Compleja gestión del estado en los esquemas con estado (stateful)
  • Capacidad de firmado limitada en soluciones con estado como XMSS

Por estas características, las firmas basadas en hash encajan mejor en cadenas de bloques con operaciones de firmado poco frecuentes o en casos en los que el tamaño de la firma pesa menos que las garantías de seguridad.

Criptografía de códigos y multivariante

Estos enfoques alternativos aportan diversidad en las hipótesis de seguridad y actúan como «segunda línea defensiva» si se descubrieran vulnerabilidades graves en los métodos basados en retículas o en funciones hash.

Perfil técnico (basada en códigos):

  • Base de seguridad: Problema de decodificación de síndromes
  • Eficiencia computacional: Moderada
  • Tamaño de claves y firmas: Muy grande (a menudo decenas o cientos de KB)
  • Madurez de implementación: Media (décadas de criptoanálisis, pero despliegue limitado)

Perfil técnico (multivariante):

  • Base de seguridad: Resolución de sistemas de ecuaciones polinómicas multivariantes
  • Eficiencia computacional: Mixta (verificación rápida, firmado más lento)
  • Tamaño de claves y firmas: Claves públicas muy grandes, firmas más compactas
  • Madurez de implementación: Media (sujeta a intenso escrutinio criptanalítico)

Hoy por hoy estos esquemas son menos atractivos para su uso directo en blockchain por cuestiones de eficiencia, pero los expertos los consideran piezas claves dentro de una estrategia de diversidad criptográfica.

Blockchain resistentes a la computación cuántica: cómo se están implementando

Redes nativas con resistencia cuántica

Algunos proyectos han optado por incorporar criptografía resistente a la computación cuántica desde su diseño inicial, proporcionando casos de estudio sobre los retos y soluciones en despliegues reales:

Quantum Resistant Ledger (QRL)

Lanzada en 2018, QRL fue una de las primeras cadenas de bloques concebidas específicamente con resistencia cuántica, utilizando XMSS como esquema de firma.

Detalles de implementación:

  • Esquema de firmas XMSS con función hash SHAKE-128 de 256 bits
  • Formato de direcciones preparado para admitir múltiples esquemas de firma
  • Modelo de firmas de un solo uso, que exige una gestión cuidadosa de las claves
  • Funcionalidades multifirma para reforzar la seguridad

La experiencia de QRL ilustra tanto las ventajas como las cargas operativas de las firmas basadas en hash. Los datos de red muestran tamaños medios de firma en torno a 2,5 KB, muy por encima de las aproximadamente 72 bytes de una firma típica de Bitcoin. Esto se traduce en mayores necesidades de almacenamiento y de ancho de banda, y en que la cadena de QRL crece aproximadamente 3,5 veces más rápido por transacción que la de Bitcoin.

Pese a estas desventajas, QRL ofrece un ejemplo funcional de implementación de firmas con estado basadas en hash en un entorno blockchain, con más de 2,6 millones de bloques minados desde su lanzamiento y sin incidentes de seguridad reportados.

La estrategia de transición de IOTA

IOTA implementó inicialmente firmas Winternitz de un solo uso (WOTS) para lograr resistencia cuántica, pero desde entonces ha ido refinando su enfoque a través de varias versiones de protocolo.

Evolución técnica:

  • Implementación original de WOTS (mitigaba riesgos cuánticos, pero generaba importantes problemas de usabilidad)
  • Transición a firmas Ed25519 con la actualización Chrysalis (priorizando rendimiento y eficiencia)
  • Integración prevista de estándares PQC de NIST en la futura actualización Coordicide

La trayectoria de IOTA ilustra las dificultades prácticas de equilibrar seguridad, eficiencia y usabilidad en esquemas resistentes a la computación cuántica. La propia documentación del proyecto reconoce que su primer enfoque cuántico-resistente introdujo una fricción significativa en la experiencia de usuario, sobre todo por las restricciones a la reutilización de direcciones, lo que llevó a un regreso temporal a la criptografía clásica mientras desarrollan soluciones cuántico-resistentes más utilizables.

QANplatform

QANplatform adopta métodos basados en retículas alineados con las recomendaciones de NIST, implementando específicamente CRYSTALS-Kyber para el intercambio de claves y CRYSTALS-Dilithium para firmas digitales.

Enfoque técnico:

  • Integración de algoritmos finalistas de la estandarización PQC de NIST
  • Modelo criptográfico híbrido que soporta métodos clásicos y post‑cuánticos
  • Plataforma de contratos inteligentes resistente a ataques cuánticos
  • Implementación de capa 1 con foco en la accesibilidad para desarrolladores

Los datos de rendimiento de la testnet de QANplatform muestran la viabilidad práctica de los enfoques basados en retículas, con tiempos medios de validación de transacciones de 1,2 segundos, comparables a muchos esquemas criptográficos clásicos. Su modelo híbrido permite una migración gradual, abordando uno de los principales retos de adopción de la criptografía post‑cuántica.

Estrategias de resistencia cuántica para redes consolidadas

Las grandes redes de criptomonedas se enfrentan a retos sustanciales para migrar hacia criptografía resistente a la computación cuántica, debido a su tamaño, el valor que aseguran y las exigencias de coordinación.

El enfoque de Bitcoin

La filosofía de desarrollo conservadora de Bitcoin prioriza la estabilidad y la compatibilidad hacia atrás, lo que complica las transiciones criptográficas.

Situación actual y propuestas:

  • No se ha adoptado ningún Bitcoin Improvement Proposal (BIP) formal para firmas post‑cuánticas
  • La actualización Taproot mejoró la privacidad, pero no abordó la vulnerabilidad frente a ordenadores cuánticos
  • Entre las soluciones planteadas figuran:
    • Formatos de direcciones resistentes a la computación cuántica como opción voluntaria (opt‑in)
    • Períodos de transición gradual con validación dual
    • Mecanismos de hard fork de emergencia si las amenazas cuánticas se materializan de forma repentina

La comunidad de Bitcoin ha priorizado históricamente la estabilidad frente a las mejoras funcionales; la activación de Taproot exigió años de debate pese a ser un cambio relativamente acotado. Este modelo de gobernanza dificulta la implantación de defensas cuántico‑resistentes, que requerirían modificaciones de protocolo más profundas.

Un análisis de BitMEX Research estima que aproximadamente 2,5 millones de BTC (más de 130.000 millones de dólares) siguen en direcciones pay-to-public-key (p2pk) que exponen directamente la clave pública, constituyendo la parte más vulnerable del suministro de Bitcoin frente a ataques cuánticos.

La hoja de ruta de Ethereum

Ethereum ha mostrado una mayor capacidad de evolución de protocolo, con la resistencia cuántica contemplada como objetivo en su planificación de largo plazo.

Enfoque previsto:

  • Inclusión de firmas post‑cuánticas en la fase “Endgame” de la hoja de ruta técnica de Ethereum
  • Investigación en firmas basadas en retículas compatibles con los sistemas de pruebas de conocimiento cero existentes
  • Exploración de la abstracción de cuentas como mecanismo para dotar de agilidad criptográfica a la red
  • Posibilidad de ofrecer resistencia cuántica opt‑in antes de una implantación a escala de red

El investigador de Ethereum Justin Drake ha planteado una visión de “agilidad criptográfica” que permitiría actualizar los esquemas de firma sin interrumpir las aplicaciones existentes. Este enfoque parte de que la resistencia cuántica requiere no solo nuevos algoritmos, sino también nuevas estructuras de protocolo capaces de adaptarse a estándares criptográficos en evolución.

Pruebas de rendimiento en testnets de Ethereum indican que el uso de firmas CRYSTALS-Dilithium incrementaría el tamaño de las transacciones en unos 2,3 KB, lo que podría elevar el coste en gas de las operaciones estándar entre un 40 % y un 60 %. Se trata de un aumento significativo, pero asumible en el contexto de la hoja de ruta de escalabilidad de Ethereum.

Retos de implementación y posibles soluciones

Restricciones técnicas

La adopción de criptografía post‑cuántica introduce varios desafíos técnicos para las redes blockchain:

Requisitos de almacenamiento y ancho de banda

Los esquemas criptográficos post‑cuánticos suelen requerir claves y firmas de mayor tamaño.

Este incremento afecta a:

  • Eficiencia en el uso del espacio de bloque
  • Requisitos de ancho de banda de la red
  • Necesidades de almacenamiento de los nodos
  • Nivel de las comisiones por transacción

Entre las soluciones posibles destacan:

  • Técnicas de agregación de firmas
  • Enfoques de capa 2 que trasladan datos de firmas fuera de la cadena
  • Mecanismos de poda incremental del historial almacenado
  • Formatos de codificación optimizados

Rendimiento y eficiencia

Los algoritmos post‑cuánticos suelen demandar más recursos computacionales.

En redes blockchain de alto rendimiento, estas diferencias inciden en:

  • Tiempos de validación de transacciones
  • Ritmo de producción de bloques
  • Requisitos de hardware para nodos
  • Consumo energético

Posibles optimizaciones:

  • Aceleración hardware específica para determinados algoritmos
  • Técnicas de verificación por lotes
  • Implementaciones con procesamiento paralelo
  • Optimizaciones específicas por algoritmo

Investigaciones de la Ethereum Foundation apuntan a que implementaciones de firmas basadas en retículas aceleradas por hardware podrían reducir la brecha de rendimiento hasta situarla en torno a 2‑3 veces la de ECDSA, una diferencia manejable para la mayoría de aplicaciones blockchain.

Retos de gobernanza y coordinación

La naturaleza descentralizada de las blockchains públicas plantea desafíos específicos para las transiciones criptográficas:

Coordinación de actualizaciones de protocolo

A diferencia de los sistemas centralizados, que pueden imponer actualizaciones de seguridad, las redes blockchain requieren un amplio consenso entre:

  • Desarrolladores núcleo
  • Operadores de nodo
  • Mineros/validadores
  • Proveedores de monederos
  • Intercambios y custodios

La experiencia histórica en Bitcoin y Ethereum muestra que los cambios de protocolo controvertidos pueden desembocar en divisiones de cadena (forks), fragmentando seguridad y valor. La activación de SegWit en Bitcoin exigió casi 18 meses desde su propuesta hasta su despliegue efectivo, pese a abordar problemas críticos.

Estrategias de migración

Las transiciones hacia esquemas cuántico‑resistentes requieren planes de migración cuidadosamente diseñados:

Enfoques opt‑in:

  • Permitir que los usuarios migren fondos a direcciones resistentes a la computación cuántica de forma voluntaria
  • Ofrecer incentivos a la migración temprana (descuentos en comisiones, funcionalidades adicionales)
  • Establecer calendarios de transición con plazos claramente definidos

Modelos híbridos:

  • Implementar verificación dual de firmas durante los períodos de transición
  • Dar soporte simultáneo a firmas clásicas y post‑cuánticas
  • Elevar de forma gradual los requisitos de validación

Protocolos de emergencia:

  • Definir planes de contingencia para acelerar la transición si se materializa con rapidez una amenaza cuántica
  • Crear mecanismos de consenso para actualizaciones criptográficas de emergencia
  • Establecer canales de comunicación seguros para coordinar respuestas

El camino a seguir: respuestas del sector y buenas prácticas

Iniciativas actuales en la industria

Están surgiendo varias líneas de trabajo para mitigar el riesgo cuántico sobre las criptomonedas:

Desarrollo de estándares intercadena

La colaboración sectorial en materia de resistencia cuántica aumenta a través de iniciativas como:

  • La Cryptocurrency Quantum Resistance Alliance (CQRA), que agrupa a 14 proyectos blockchain para coordinar estándares de implementación
  • El Cryptographic Technology Group de NIST, que ofrece guías específicas para sistemas de registros distribuidos
  • La Post-Quantum Cryptography Alliance (PQCA), que desarrolla herramientas de código abierto para la integración en blockchain

Estos esfuerzos buscan crear estándares interoperables que permitan implementaciones coherentes entre distintas redes, evitando una fragmentación de enfoques de seguridad.

Soluciones empresariales y modelos híbridos

Están apareciendo soluciones comerciales para cubrir el periodo previo a los cambios a nivel de protocolo:

  • Los “quantum vaults” de Quip Network, que ofrecen protección inmediata mediante enfoques criptográficos híbridos
  • La alianza entre ID Quantique y Mt Pelerin para ofrecer un “bóveda cuántica” asegurada por hardware dirigida a tenencias institucionales de criptoactivos
  • La investigación de StarkWare en pruebas de conocimiento cero post‑cuánticas aplicadas a soluciones de escalado de capa 2

Estas alternativas muestran que la resistencia cuántica puede incorporarse de forma incremental a los sistemas existentes sin necesidad de cambios inmediatos en el protocolo base.

Recomendaciones prácticas para los distintos actores

Los diferentes participantes del ecosistema blockchain pueden adoptar medidas específicas para prepararse frente a amenazas cuánticas:

Para tenedores individuales de tokens

Medidas de protección inmediatas:

  1. Higiene de direcciones: evitar la reutilización de direcciones y la exposición innecesaria de claves públicas
  2. Rotación periódica de claves: mover fondos a nuevas direcciones de forma regular
  3. Seguridad multifirma: utilizar esquemas multifirma que requieran varias claves para autorizar transacciones
  4. Almacenamiento en frío: mantener la mayor parte de las tenencias en direcciones que nunca hayan expuesto su clave pública
  5. Diversificación: repartir las tenencias entre distintos sistemas criptográficos

Para desarrolladores y proyectos

Preparativos técnicos recomendados:

  1. Agilidad criptográfica: diseñar sistemas capaces de actualizar esquemas de firma sin romper funcionalidades
  2. Implementaciones híbridas: dar soporte simultáneo a métodos clásicos y post‑cuánticos durante los períodos de transición
  3. Pruebas de protocolo: desplegar testnets con algoritmos post‑cuánticos para identificar problemas de integración
  4. Educación: preparar a usuarios y partes interesadas para futuros requisitos de migración
  5. Herramientas de código abierto: contribuir a librerías que implementen los estándares PQC de NIST para aplicaciones blockchain

Para exchanges y custodios

Las entidades institucionales deberían centrarse en:

  1. Evaluación de riesgos: cuantificar la exposición a amenazas cuánticas según los distintos criptoactivos bajo custodia
  2. Refuerzo de seguridad: implementar medidas adicionales de protección sobre claves y procesos de firmacapas de protección adicionales más allá de la seguridad nativa de la cadena de bloques
  3. Formación del cliente: informar a los usuarios sobre los riesgos cuánticos y las medidas de protección
  4. Coordinación sectorial: participar en la elaboración de estándares para direcciones resistentes a ataques cuánticos
  5. Monitorización de transacciones: desarrollar sistemas capaces de detectar posibles ataques basados en computación cuántica

Conclusión: Más allá del miedo, la incertidumbre y la duda

La amenaza cuántica para las criptomonedas exige atención seria, pero no alarmismo. Con una preparación adecuada y la implantación de criptografía resistente a la computación cuántica, las redes blockchain pueden mantener sus garantías de seguridad incluso a medida que esta tecnología avanza.

Varios enfoques clave deberían guiar la estrategia del sector:

Plazos y ventanas de preparación

Las proyecciones actuales apuntan a una ventana de aproximadamente 5-10 años antes de que los ataques cuánticos prácticos sean viables contra los estándares criptográficos hoy predominantes. Esto ofrece tiempo suficiente para una transición gradual y ordenada, siempre que la preparación comience ya.

El análisis más reciente del Global Quantum Risk Assessment Working Group señala que comprometer los esquemas criptográficos actuales de Bitcoin y Ethereum exigiría ordenadores cuánticos con al menos 6.000 cúbits lógicos, un umbral que, según las trayectorias de desarrollo actuales, es poco probable que se alcance antes de 2030.

Diversificación criptográfica como defensa

La diversidad de enfoques poscuánticos aporta resiliencia frente a posibles vulnerabilidades. Al desplegar múltiples métodos criptográficos en lugar de depender de un único esquema, los sistemas blockchain pueden articular defensas en profundidad frente a amenazas tanto clásicas como cuánticas.

Más allá de la mera contención del riesgo, la resistencia cuántica supone una oportunidad de innovación para el ecosistema blockchain. Los nuevos métodos criptográficos pueden habilitar prestaciones avanzadas de privacidad, mecanismos de validación más eficientes y capacidades inéditas para los contratos inteligentes, antes limitadas por las restricciones computacionales.

La irrupción de la criptografía resistente a la computación cuántica puede, en última instancia, reforzar en lugar de erosionar la tecnología blockchain, impulsando al sector hacia modelos de seguridad más robustos y una mayor sofisticación criptográfica. Si aborda este desafío de forma proactiva, el ecosistema de criptomonedas puede asegurar que su propuesta de valor fundamental —transferencias de valor sin necesidad de confianza intermediada y resistentes a la censura— siga siendo plenamente viable en la era de la computación cuántica.

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Nickolas Liadov

Nickolas es periodista, miembro de la Federación Internacional de Periodistas (IFJ) y un trader experimentado con 15 años en los mercados financieros. Con más de una década de experiencia en periodismo automotriz, deportivo y de TI, ahora se centra en las criptomonedas, la cadena de bloques y los mercados de activos digitales, combinando su experiencia práctica en trading con análisis en profundidad y una narrativa accesible.

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