El Pentágono abrió este lunes el acceso a ChatGPT Mil, de OpenAI, y a Grok for Government, de Starshield AI, para unos 3 millones de militares y personal civil, dejando fuera de la plataforma a Claude, de Anthropic.
Puntos clave
- ChatGPT Mil y Grok for Government se suman a Gemini, de Google, en GenAI.mil, el portal interno del Pentágono para trabajos de IA generativa no clasificada.
- Ambos modelos obtuvieron la certificación Impact Level 5, el máximo nivel de autorización del departamento para datos sensibles no clasificados.
- Claude sigue ausente, pocos días después de que una jueza federal anulara como represalia ilegal la etiqueta de “riesgo en la cadena de suministro” impuesta por el Pentágono.
GenAI.mil incorpora ChatGPT Mil y Grok
Funcionarios del Departamento de Defensa confirmaron el despliegue el lunes y explicaron que el personal puede elegir ahora entre tres modelos comerciales punteros para trabajos no clasificados al iniciar sesión en GenAI.mil, el portal interno de IA generativa del departamento.
El portal se abrió en diciembre con Gemini for Government, de Google, como única opción, y tuvo una adopción limitada en los primeros meses. Desde entonces, más de 1,7 millones de usuarios se han dado de alta.
Los dos nuevos modelos superaron el Impact Level 5, el máximo escalón de autorización del departamento para almacenar y procesar información sensible pero no clasificada, según los dos comunicados difundidos el lunes.
Ese nivel define dónde se alojan los datos y quién puede gestionarlos.
ChatGPT Mil se articula en torno al chat, la gestión de archivos, proyectos y GPT personalizados, y el departamento indicó que asumirá buena parte de las tareas intensivas en documentos vinculadas a planificación, política, logística y administración. Grok for Government añade modos de razonamiento adaptativo, espacios de trabajo persistentes y “playbooks” reutilizables destinados a difundir conocimiento institucional entre unidades y mandos dispersos. Los responsables describieron esta herramienta con un lenguaje claramente más operativo.
Enfoque centrado en el combatiente y límites poco definidos
Joe Larson, vicepresidente de OpenAI para el sector público y ex alto cargo del Pentágono, presentó el acuerdo como una combinación de herramientas potentes con salvaguardas claras y supervisión humana en las decisiones de mayor impacto. Un responsable del Departamento de Guerra afirmó que el objetivo es una arquitectura tecnológica que evite quedar cautivo de un único proveedor comercial de IA a largo plazo.
Los límites, sin embargo, siguen difusos. Un funcionario del Pentágono rehusó precisar si ChatGPT Mil podrá apoyar tareas de selección de objetivos, análisis de inteligencia o decisiones que conlleven el uso de la fuerza, remitiéndose únicamente a la certificación obtenida. El departamento ha firmado acuerdos separados con Amazon Web Services, Microsoft, Nvidia y Reflection AI para llevar herramientas similares a redes militares clasificadas.
La disputa con Anthropic explica la ausencia de Claude
Claude estaba llamado a incorporarse al mismo portal hasta que Anthropic se negó a retirar las cláusulas contractuales que vetan la vigilancia masiva de estadounidenses y el uso de sus modelos en armas autónomas letales. El pulso nunca se resolvió.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, designó a la compañía como “riesgo para la cadena de suministro” en febrero, y Donald Trump ordenó a agencias más allá del ámbito militar dejar de utilizar Claude por completo.
Anthropic demandó al gobierno y logró anular la medida la semana pasada. La jueza federal Rita Lin dictaminó, el 27 de agosto, que la etiqueta constituía una represalia ilegal contraria a la Primera Enmienda, ordenó retirarla y cuestionó los motivos esgrimidos por el gobierno, mientras un segundo caso sigue pendiente en Washington.
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