Países Bajos planea trasladar la mayoría de las inversiones a un impuesto del 36% sobre plusvalías efectivamente realizadas a partir de 2028, mientras que las tenencias directas de criptoactivos se incorporarían al mismo esquema en 2030, bajo la reforma del Box 3 impulsada por el primer ministro Rob Jetten.
Claves de la reforma
- El gabinete quiere gravar a partir de 2028 las plusvalías efectivamente realizadas en acciones, bonos y otros instrumentos financieros.
- Las tenencias directas de criptomonedas y el resto de activos que permanezcan en el Box 3 se integrarían en el mismo sistema en 2030.
- La propuesta aún necesita respaldo parlamentario, donde la coalición de Jetten carece de mayoría propia.
El plan fiscal de Jetten
El gabinete detalló el giro en una carta enviada al Parlamento el 29 de septiembre, tras meses de críticas a los planes de gravar los incrementos anuales del valor de los activos, incluidas ganancias que los inversores aún no habían materializado mediante una venta. El Ejecutivo asegura que el nuevo enfoque busca responder a las preocupaciones sobre el clima de inversión sin renunciar al objetivo de gravar los rendimientos reales.
Con la propuesta, las acciones, los bonos y otros instrumentos financieros tributarían, en términos generales, cuando se realicen las ganancias a partir de 2028, en lugar de hacerlo sobre revalorizaciones meramente contables. El Ministerio de Finanzas calcula que el cambio reducirá la recaudación en unos 15.000 millones de euros hasta 2035.
El Gobierno pretende compensar parte de ese coste rebajando el rendimiento exento previsto para 2028, que pasaría de 1.800 a 1.000 euros. Jetten afirmó que el Ejecutivo ha respondido a las críticas de ambas cámaras del Parlamento y defendió que la medida reforzará el atractivo de Países Bajos como destino de inversión.
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Impacto fiscal según PwC
Especialistas tributarios de PwC y Forvis Mazars señalan que el cambio previsto para 2028 situaría aproximadamente el 90% de los activos del Box 3 expuestos a movimientos de precio bajo un esquema de impuesto sobre plusvalías. Esta distinción es clave para los inversores, ya que el momento en que se genera la factura fiscal pasaría a depender del tipo de activo que posean.
Las tenencias directas de criptomonedas no se acogerían de inmediato al mismo tratamiento. Según el borrador actual, las criptos y algunos otros activos seguirían sujetos en 2028 y 2029 a una tributación anual sobre las variaciones de valor, antes de pasar al sistema de plusvalías realizadas a partir de 2030.
El plan aún no se ha convertido en ley. La coalición tripartita de Jetten no cuenta con mayoría parlamentaria, y el gabinete necesita el apoyo de la oposición para sacar adelante la versión revisada del Box 3 en ambas cámaras.
La controversia se enmarca en años de ajustes legales al régimen fiscal de inversión neerlandés. El 24 de diciembre de 2021, el Tribunal Supremo dictaminó que el sistema previo del Box 3 vulneraba la protección de los derechos humanos en Europa porque permitía gravar rendimientos que los contribuyentes no habían obtenido realmente, lo que desencadenó sucesivas medidas de reparación y una reforma de mayor alcance.
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