Sui (SUI) incorporará dos esquemas de firma poscuántica aprobados por NIST, con el objetivo de habilitar autenticación de cuentas cuánticamente seguras en su red principal (Mainnet) durante el primer trimestre de 2027.
Claves del anuncio
- Sui usará ML-DSA-65 para cuentas de uso diario y SLH-DSA-SHA2-128s para bóvedas de alto valor en contratos inteligentes
- Las frases de recuperación y direcciones de monedero actuales seguirán siendo válidas con las nuevas claves cuánticamente seguras
- Las bóvedas seguras frente a cuántica se prevén para Mainnet este año, con cuentas nativas en Testnet antes de fin de año
Hoja de ruta de firmas poscuánticas en Sui
La Fundación Sui detalló el plan el 6 de agosto, presentándolo como una actualización rutinaria de funcionalidad del protocolo, sin cambios en el consenso ni en el estado existente. Las auditorías independientes siguen en marcha, y la entidad insiste en que los plazos se mantendrán flexibles mientras avanzan esas revisiones y llegan comentarios de Testnet. Hoy, para el usuario, no cambia nada.
ML-DSA-65, el conjunto de parámetros de Nivel 3 definido en el estándar NIST conocido como FIPS 204, se convertirá en el esquema de firma nativo del protocolo para cuentas de uso general. El esquema basado en hashes SLH-DSA-SHA2-128s, correspondiente a FIPS 205, protegerá en cambio bóvedas de alto valor desde el interior de contratos inteligentes Move, con el fin de mantener a Sui alineada con los estándares que terminen imponiéndose en la industria.
Ambos descansan sobre bases matemáticas distintas —uno basado en retículos y el otro en funciones hash—, de modo que una vulnerabilidad en uno no compromete al otro.
Los usuarios no tendrán que generar nuevas frases de recuperación, ya que las claves de Sui se derivan de forma determinista a partir de una semilla. Los alias de dirección, ya desplegados en la red, permiten que una cuenta existente sustituya su clave de autorización por una clave poscuántica sin mover sus activos.
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Por qué importa la exposición de claves en la era cuántica
En una blockchain, una clave pública queda expuesta en el momento en que una cuenta realiza una transacción, a diferencia de una clave custodiada tras el perímetro de una red corporativa. Sui argumenta que la estrategia de “almacenar ahora y falsificar después” no exige disponer hoy de hardware cuántico: basta con capturar la clave visible y esperar.
Google Quantum AI estimó en marzo de 2026 que recuperar una clave privada a partir de una clave pública expuesta podría llevar apenas minutos en una máquina tolerante a fallos con menos de medio millón de cúbits físicos. La red ha optado por el Nivel 3, más costoso que el Nivel 1, para ganar un margen de seguridad adicional.
Esa decisión llegó tras un incidente en julio, cuando un modelo de IA redujo a la mitad la fortaleza efectiva de la clave de HAWK, un candidato rival de firma poscuántica, en unas 60 horas, después de dos años de revisiones de expertos que no habían detectado el problema.
La carrera por unas blockchains preparadas para la computación cuántica
La Orden Ejecutiva 14412, firmada en junio, adelantó los plazos federales y exige ahora el uso de firmas digitales poscuánticas en sistemas gubernamentales sensibles a finales de 2031. NIST había previsto previamente retirar gradualmente los algoritmos clásicos en 2030 y prohibirlos por completo en 2035.
Sui no está sola en este frente. StarkWare publicó en junio una hoja de ruta en tres fases para Starknet (STRK), apoyada en pruebas STARK basadas en hashes que, según su equipo, ya son cuánticamente seguras por diseño. La Fundación Solana (SOL) definió en abril una migración gradual articulada en torno al esquema de firma Falcon, tras ensayos en testnet con Project Eleven a finales de 2025.
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