En plena escalada de Bitcoin, que está llevando la capitalización del mercado cripto a máximos históricos, el sector vive un giro sísmico con la tokenización de activos del mundo real (RWA), llamada a convertirse en la próxima frontera del billón de dólares. El reputado analista cripto Pentoshi ha sacudido al mercado con una previsión contundente: el sector RWA podría alcanzar una capitalización de 1 billón de dólares en 2030, si no antes.
Esta proyección llega cuando la valoración actual de las RWA ronda todavía por debajo de los 40.000 millones de dólares, lo que apunta a un posible recorrido de crecimiento extraordinario.
«La tokenización acabará abarcándolo todo, y la infraestructura ya se está construyendo», subraya Pentoshi, aludiendo al cambio estructural en la forma de concebir y negociar los activos tradicionales. Su análisis gana peso a la luz de la evolución del mercado cripto en su conjunto: recuerda cómo se ha pasado de un mercado agregado de altcoins de 13.000 millones de dólares a una industria de varios billones.
¿Qué son los activos del mundo real?
Los tokens de activos del mundo real representan la convergencia más avanzada entre las finanzas tradicionales y la tecnología blockchain. En esencia, la tokenización de RWA consiste en transformar activos tangibles —como inmuebles, arte, bonos u otros bienes físicos— en tokens digitales que existen en redes de blockchain.
Este enfoque crea un “gemelo digital” del activo físico, que puede negociarse, transferirse y gestionarse con la eficiencia de una criptomoneda, pero manteniendo su vínculo con el valor del activo real subyacente.
Cómo funciona el puente blockchain: funcionamiento de las RWA
La mecánica de la tokenización de RWA se articula mediante un proceso sofisticado, pero bien definido. Los dueños de los activos o los emisores pasan primero por un exhaustivo proceso de cumplimiento legal y regulatorio, para garantizar que la tokenización se ajusta a las normativas de las jurisdicciones pertinentes.
A continuación, el activo físico se valora y se estructura jurídicamente de forma que se establezca una relación clara entre los tokens digitales y el activo subyacente. Los contratos inteligentes en la plataforma blockchain gestionan los derechos de propiedad, el pago automatizado de cupones o dividendos y las reglas de negociación, creando un puente fluido entre el mundo físico y el digital.
Cómo las RWA están redefiniendo el mapa de la inversión
La tokenización de RWA abre un grado de accesibilidad inédito a oportunidades de inversión que antes eran reservadas. A través de la propiedad fraccionada, los inversores pueden tomar exposición a activos de alto valor con tickets de entrada mucho más reducidos.
La posibilidad de negociación 24/7 elimina las tradicionales restricciones horarias de los mercados, mientras que la transparencia inherente a la blockchain ofrece un registro inmutable de propiedad y transacciones. La reducción de comisiones de intermediación y de costes administrativos contribuye a democratizar el acceso a activos “premium”.
La tecnología permite además acortar drásticamente los tiempos de liquidación, que pasan de días a minutos. Esta mayor liquidez, combinada con el cumplimiento normativo programable mediante contratos inteligentes, da lugar a un ecosistema de inversión más eficiente y accesible. Para los propietarios de activos, la tokenización abre nuevos canales de financiación y mejora los mecanismos de formación de precios gracias a una base inversora más amplia.
Casos de uso reales de las RWA
El momento de la tokenización
Cinco años después de que los reguladores empezaran a hablar de “llevar Wall Street a la cadena”, el periodo 2024-2025 ha convertido la promesa de la tokenización de activos del mundo real en despliegues operativos. Gestoras de primer nivel, bancos globales e incluso gobiernos ya están emitiendo bonos, fondos y materias primas como tokens en blockchain que liquidan en minutos, no en días.
En paralelo, están probando si estas infraestructuras programables y más baratas pueden desbloquear nuevas bolsas de liquidez y recortar los costes de back office que siguen lastrando a los mercados de capitales.
Liquidez de fondos monetarios, versión Ethereum
Ningún lanzamiento ha captado tanta atención institucional como el USD Institutional Digital Liquidity Fund (BUIDL) de BlackRock. Lanzado junto a Securitize en marzo de 2024, este vehículo tokeniza una cartera tradicional de fondos monetarios sobre Ethereum y ya ha superado los 1.000 millones de dólares en activos bajo gestión: es el primer fondo on‑chain que alcanza esa marca.
El consejero delegado Larry Fink definió la tokenización como “la próxima generación de los mercados”, al defender que aporta la transparencia que buscan los supervisores sin necesidad de abandonar los instrumentos que ya conocen.
La apuesta multired de Franklin Templeton
Su rival Franklin Templeton ha optado por una estrategia más agnóstica en cuanto a blockchain. Su OnChain U.S. Government Money Market Fund, inicialmente registrado en Stellar, añadió Polygon en 2023 y Arbitrum en agosto de 2024. El responsable de activos digitales, Roger Bayston, sostiene que expandirse a varias redes “potencia nuestras capacidades de gestión de activos” a la vez que amplía la base de compradores.
El fondo ronda hoy los 420 millones de dólares, lo que lo sitúa como el segundo mayor producto de Treasuries tokenizados, solo por detrás de BUIDL.
Colateral que se mueve a velocidad repo
La tokenización no se limita a cambiar el envoltorio de los activos; también está transformando la fontanería de mercado, como las llamadas de margen. En junio de 2024, Fidelity International utilizó la Tokenized Collateral Network de JPMorgan para convertir participaciones de fondos monetarios en tokens sobre blockchain y pignorarlos de forma instantánea como garantía de derivados OTC.
La responsable de producto Keerthi Moudgal subraya que el mismo proceso en infraestructuras heredadas puede tardar un día completo. El piloto ilustra cómo los tokens de RWA pueden comprimir las ventanas de riesgo en los mercados de repo y colateral actuales.
Deuda soberana digital en Hong Kong
Los gobiernos también están empezando a emitir deuda de forma nativa en registros distribuidos. Hong Kong dio continuidad a su debut de 2023 con un bono verde digital multimoneda por 6.000 millones de HK$ en febrero de 2024, compensado a través de la plataforma Orion de HSBC y accesible a inversores internacionales vía Euroclear y Clearstream.
El máximo responsable de la HKMA, Eddie Yue, aseguró que esta emisión “fomenta la interoperabilidad entre plataformas de activos digitales y los depositarios centrales de valores tradicionales”, un modelo que otros soberanos están analizando de cerca.
Oro tokenizado para minoristas
HSBC amplió aún más el perímetro de activos al lanzar en septiembre de 2024 oro físico tokenizado y fraccionado para clientes minoristas de Hong Kong. El producto, que también opera sobre Orion, llegó incluso a probar criptografía post‑cuántica para blindar las transferencias de cara al futuro, una señal de que la ciberseguridad empieza a integrarse en el propio diseño del token.
El responsable global de tecnología cuántica, Philip Intallura, lo describió como “un despliegue comercial real” y no como un simple experimento de laboratorio.
UBS convierte la tokenización en un servicio
Para los bancos que quieren originar, distribuir y custodiar RWA a escala, UBS ha lanzado UBS Tokenize, una plataforma integral que ya aloja fondos regulados, bonos y productos estructurados. El primer repo transfronterizo en vivo del banco se liquidó de forma simultánea en Suiza, Singapur y Japón utilizando efectivo y valores on‑chain, demostrando que la liquidación tokenizada puede abarcar varias jurisdicciones siempre que se integre en marcos de cumplimiento institucional.
Treasuries on‑chain y un mercado de 2.400 millones
Más allá de los grandes bancos sistémicos, innovadores regionales buscan nuevas fuentes de rentabilidad. Las firmas con sede en Abu Dabi Neovision y Realize tokenizaron en octubre de 2024 participaciones de ETF vinculados a letras del Tesoro estadounidense, emitiendo el token $RBILL en IOTA y Ethereum.
Reuters sitúa ya la capitalización total de los Treasuries tokenizados en 2.400 millones de dólares: una cifra minúscula frente a los 27 billones de deuda pública de EE.UU., pero un crecimiento por diez desde 2022 que ilustra el potencial a capturar.
Por qué 2025 marca un punto de inflexión
En conjunto, el hito de BUIDL, el piloto TCN de Fidelity, los bonos verdes soberanos y el oro tokenizado apuntan a que las RWA han salido definitivamente de la fase experimental. Los próximos 18 meses serán clave para comprobar si se consolida la liquidez en mercados secundarios y si los reguladores permiten un acceso minorista más allá de los inversores acreditados.
Pero en los consejos de administración, de Nueva York a Abu Dabi, la conversación ya ha pasado de “¿por qué tokenizar?” a “¿qué clase de activo, en qué cadena y con qué calendario?”.
¿Qué viene a continuación?
Pese a su enorme potencial, el sector de las RWA encara desafíos importantes. Los marcos regulatorios siguen fragmentados entre jurisdicciones, lo que complica el cumplimiento para una adopción verdaderamente global. La necesidad de oráculos fiables que conecten datos del mundo real con redes blockchain plantea retos tanto técnicos como de confianza.
Además, la industria debe resolver cuestiones críticas sobre custodia de activos, coberturas de seguro y ejecutabilidad legal de los contratos inteligentes en diferentes sistemas jurídicos. Cómo se aborden estos frentes determinará hasta qué punto la tokenización de activos del mundo real puede materializar la visión de un mercado del billón de dólares de aquí a 2030.

