Un rumor de fin de semana sobre la posible compra de Physical Intelligence, una ‘startup’ de robótica valorada en torno a 11.000 millones de dólares, por parte de Anthropic acabó en un desmentido público, pero ambas compañías sí mantuvieron conversaciones en primavera.
Claves:
- Distintas informaciones confirman que Anthropic y Physical Intelligence estudiaron un acuerdo esta primavera, pese al desmentido público posterior.
- Physical Intelligence ha recaudado más de 1.000 millones de dólares y fabrica el robot π0.5, muy extendido en laboratorios de investigación.
- OpenAI ya es accionista de Physical Intelligence, lo que complica cualquier oferta rival.
Las conversaciones con Physical Intelligence
La tormenta comenzó el fin de semana, cuando el bloguero tecnológico Robert Scoble publicó en X que Anthropic estaba en proceso de comprar la compañía. Crónicas posteriores confirmaron que ambas partes sí valoraron seriamente una adquisición esta primavera.
Scoble erró en los detalles, pero acertó en que algo real se estaba moviendo entre bastidores.
El desmentido fue más bien tibio: un simple mensaje en Slack del consejero delegado, Karol Hausman, acompañado de un gif de un personaje de The Office negando con la cabeza. El cofundador Lachy Groom, por su parte, evitó pronunciarse sobre las informaciones.
Physical Intelligence está lejos de ser un actor menor: ha levantado ya más de 1.000 millones de dólares y este año estudió otra ronda de 1.000 millones que la situaría en torno a los 11.000 millones de valoración. Es la compañía detrás del modelo robótico π0.5, que muchos laboratorios de investigación utilizan hoy como estándar. La empresa se creó en San Francisco hace unos dos años, fundada por Groom junto a exinvestigadores de Google y profesores de Stanford y Berkeley.
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Se recrudece la carrera robótica
Ambos laboratorios han pasado 2026 de compras y ahora preparan su salida a bolsa. Anthropic ha cerrado cuatro adquisiciones conocidas y registró su folleto de OPV el 1 de junio, mientras que OpenAI ha comprado al menos 17 compañías desde 2023 y presentó su documentación una semana después, allanando el terreno para dos de los mayores estrenos bursátiles de la historia en EE. UU.
El viraje hacia la robótica tiene una lógica clara: entender el mundo físico puede ser una condición necesaria para sistemas de IA más avanzados, y ningún volumen de texto en internet sustituye esa experiencia. Hay, sin embargo, un elemento que complica la ecuación: OpenAI ya es accionista de Physical Intelligence, junto a Khosla Ventures, Thrive Capital y Founders Fund. Sigue sin estar claro si esa inversión inicial incluye un derecho de tanteo que les permitiría bloquear cualquier venta a un tercero.
Las apuestas robóticas de Anthropic
Anthropic no ha montado un laboratorio de hardware al nivel del de OpenAI. Ha optado más bien por apoyarse en investigación publicada sobre seguridad, analizando hasta dónde pueden llegar los modelos de frontera cuando se les pide actuar sobre el mundo físico.
Ese trabajo incluye el Project Fetch, lanzado en noviembre, en el que el equipo probó hasta qué punto Claude podía ayudar a no expertos a programar un perro robótico. Una segunda fase, en junio, mostró que un modelo más reciente completó las mismas tareas unas 20 veces más rápido que el mejor equipo humano-más-Claude del año anterior. La compra de un equipo con experiencia permitiría a Anthropic saltarse años de trabajo lento e iterativo.
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