El consejero delegado de Broadcom, Hock Tan, advirtió el lunes de que será el capital —y no la escasez de obleas o de memoria— lo que se convierta en el principal freno al crecimiento de la inteligencia artificial, incluso si la demanda de capacidad de cómputo sigue superando a la oferta hasta 2030.
Claves:
- Hock Tan considera que el capital, y no el suministro de obleas o memoria, será el mayor límite al crecimiento de la IA.
- Tan prevé que la demanda de cómputo supere a la oferta al menos hasta 2029 y posiblemente hasta 2030.
- El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, también subraya el coste del capital y la presión por demostrar retornos de la inversión en IA.
Hock Tan alerta sobre el capital
En un panel celebrado el lunes en Singapur, Tan señaló que el fabricante de chips está superando los problemas de suministro de obleas y memoria, pero que el capital será su mayor restricción a medida que avance el desarrollo de la IA.
Añadió que los laboratorios punteros Anthropic y OpenAI ya han demostrado que pueden generar ingresos significativos con los últimos modelos desplegados como asistentes personales de IA.
Según Tan, el sector ha ido encadenando cuellos de botella de oferta durante los dos últimos años y los ha ido resolviendo uno a uno, tal como explicó en la conferencia DBS Asia Future Forward. «La escasez de memoria que vemos hoy puede no ser la misma dentro de un año», afirmó. Apuntó que las limitaciones en obleas podrían aliviarse hacia 2028 o 2029, mientras que el suministro eléctrico debería mejorar a medida que entren en funcionamiento nuevas infraestructuras.
«Hay más demanda de infraestructura de cómputo de la que podemos suministrar», recalcó Tan. Añadió que esa brecha podría mantenerse hasta 2029 e incluso prolongarse hasta 2030.
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Lip-Bu Tan y la presión por el retorno
El consejero delegado de Intel, Lip-Bu Tan, coincidió en esa preocupación en el mismo evento, al subrayar el coste de la financiación y la necesidad de que las empresas prueben que el gasto en IA genera retornos. «Si hay un problema en primera línea, es el capital y el coste del capital, y la otra parte es que, a largo plazo, los inversores quieren ver el ROI», afirmó. Esa presión recae sobre proyectos de centros de datos, chips e infraestructuras eléctricas cuyos retornos pueden tardar años en materializarse.
Hock Tan advirtió de que la demanda podría enfriarse si la adopción de modelos avanzados no cumple las expectativas o si las mejoras en sus capacidades se estancan. Lip-Bu Tan añadió que las compañías tendrán que demostrar cada vez más retornos tangibles, ya sea mediante ganancias de eficiencia o con nuevos modelos de negocio.
La financiación de la IA en Broadcom
Hace un mes, Tan había llamado la atención sobre otro cuello de botella. En una conferencia tecnológica de Goldman Sachs celebrada el 8 de septiembre, explicó que Broadcom puede planificar en torno al suministro de obleas, memoria y sustratos, pero que es mucho más difícil anticipar la disponibilidad de centros de datos con capacidad eléctrica lista para operar.
También describió un esquema de financiación con Apollo y Blackstone en el que bancos y socios financieros asumen parte del riesgo de financiar infraestructura de cómputo para laboratorios de IA que aún no generan suficiente flujo de caja.
Las tres compañías presentaron en junio esta plataforma, con un tramo inicial de 35.000 millones de dólares liderado por Apollo, destinado a desplegar más de 20 gigavatios de capacidad de cómputo para laboratorios punteros hasta 2028. Su primera operación cubre la ampliación, ya anunciada, de más de 1 gigavatio de capacidad de cómputo de Anthropic.
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