Una cartera de Bitcoin (BTC) que llevaba inactiva desde 2017 trasladó el jueves 5.908 BTC por un valor aproximado de 383 millones de dólares, sin dejar rastro de una venta inmediata.
Claves de la operación
- Una cartera inactiva movió 5.908 BTC valorados en unos 383 millones de dólares tras más de ocho años sin actividad.
- Los fondos se enviaron a una nueva dirección y no a un exchange, lo que sugiere que no hay una venta inminente.
- El titular acumula una ganancia cercana al 284%, tras haber pagado en torno a 100 millones de dólares por esos BTC a finales de 2017.
Despierta una ballena de Bitcoin
La dirección recibió por primera vez los BTC el 14 de diciembre de 2017, cuando Bitcoin cotizaba cerca de los 17.000 dólares, y permaneció sin mover un solo satoshi durante más de ocho años. Analistas de Galaxy Research detectaron a primera hora del jueves la transferencia de unos 383 millones de dólares, señalando que los fondos se dirigieron a una cartera nueva y no identificada, en lugar de a un exchange conocido.
Diversos rastreadores calculan que el paquete ha ganado alrededor de un 284% desde entonces, tras costar a su dueño cerca de 100 millones de dólares cuando llegaron las monedas.
El movimiento también trasladó los fondos de una dirección “legacy” a un formato moderno bc1q, un estándar más reciente que reduce las comisiones por transacción. El tenedor aguantó sin vender la caída de casi el 80% de Bitcoin en 2018, el rally hasta los 69.000 dólares en 2021 y el desplome posterior hacia los 15.500 dólares en 2022.
La firma relacionó la dirección remitente con el caso Noah Doe, una demanda que apunta a más de 39.000 direcciones inactivas. El demandante anónimo sostiene que alrededor de 3,8 millones de BTC dormidos, algunos vinculados a Satoshi Nakamoto, constituyen en la práctica “propiedad abandonada” bajo la legislación de Nueva York.
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Se acelera la gran redistribución
Movimientos de este tamaño despiertan un intenso escrutinio porque las cadenas públicas permiten observar si los grandes tenedores acumulan, redistribuyen o se preparan para vender en un mercado al alza. En este caso, la transacción no ofrece una señal clara en esa dirección. Las instituciones catalogadas como nuevas “ballenas” ya controlan más Bitcoin que el grupo de tenedores de muy largo plazo, un indicio de que la propiedad del activo se está desplazando gradualmente.
El analista de CryptoQuant J.A. Maartun ha descrito este proceso reciente como una “gran redistribución”, con monedas retenidas durante años pasando de los primeros adoptantes a nuevos inversores en distintas oleadas.
CryptoQuant informa de que los depósitos de tamaño ballena siguen dominando las entradas a exchanges, con su ratio de ballenas en exchanges rondando recientemente el 0,99.
Las carteras inactivas se han reactivado en repetidas ocasiones en los últimos meses.
A comienzos de esta misma semana, otra cartera movió 2.931 BTC valorados en unos 188 millones de dólares a una dirección totalmente nueva tras alrededor de siete años de silencio. En enero, una cartera de la era Satoshi envió 2.000 BTC —unos 180 millones de dólares— a Coinbase después de permanecer inmóvil desde 2010, y la posición de ese titular llegó a rozar los 726 millones de dólares el pasado octubre.
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