En mi análisis de la semana pasada, advertí que el movimiento alcista de Bitcoin solo sería válido si el precio lograba consolidarse por encima de la resistencia diaria y confirmar una ruptura por encima de la EMA de 200 semanas. También advertí a los inversores que no confiaran en exceso en las entradas de los ETF, ya que, aunque las compras continuaban a diario, su volumen estaba disminuyendo gradualmente.
También señalé que una pérdida rápida de esta zona convertiría el movimiento en una falsa ruptura. Hoy ese escenario empieza a materializarse. La incapacidad de Bitcoin para mantenerse por encima del nivel de ruptura refuerza mi visión macro bajista y aumenta la probabilidad de una corrección hacia zonas de menor liquidez.
Si observamos a Bitcoin, podemos ver que actualmente está cotizando entre 66.000 y 60.000 dólares, con la zona de 66.000 dólares actuando como resistencia. Hemos puesto a prueba este nivel varias veces, a pesar de que anteriormente había servido como soporte en la región de 65.000 dólares.
Desde una perspectiva tanto técnica como psicológica, uno de los mayores errores que cometen los inversores es intentar predecir el suelo exacto de Bitcoin. Cada ciclo de mercado trae consigo innumerables predicciones que sitúan el suelo en un precio específico, pero la realidad es que nadie puede determinar con precisión dónde terminará una corrección. En lugar de centrarse en un único nivel, considero mucho más eficaz identificar una zona de acumulación de alta probabilidad.
Como mencioné cuando Bitcoin cotizaba alrededor de 120.000 dólares, mi expectativa era que el mercado acabara regresando hacia la zona de 60.000 dólares, y mi enfoque sigue siendo exactamente el mismo. ¿Podría Bitcoin caer a 45.000–50.000 dólares? Sin duda. ¿Puede alguien afirmar con un 100 % de certeza que lo hará? No.
Por ese motivo, considero que cualquier compra mediante Dollar-Cost Averaging (DCA) por debajo de 65.000 dólares representa una oportunidad atractiva.
Mi estrategia no consiste en comprar exactamente en el suelo del mercado, sino en construir gradualmente una posición sólida mediante compras escalonadas dentro de una zona de valor. El objetivo no es lograr el precio de entrada perfecto, sino asegurar un coste medio competitivo que permita participar en el próximo ciclo alcista sin depender de una sola operación. Históricamente, este enfoque ha demostrado ser mucho más consistente que esperar indefinidamente al suelo absoluto, que en muchos casos nunca llega.
Desde una perspectiva macro, mi visión sigue siendo la misma que en mis análisis anteriores: la tendencia de fondo sigue siendo bajista. Cualquier impulso alcista que veamos debe considerarse actualmente como un movimiento diseñado para capturar liquidez más que como el inicio de una tendencia alcista sostenible.
Bitcoin se dirige ahora hacia su soporte clave en 60.000 dólares. Si este nivel no se mantiene, espero que el mercado vuelva a visitar la zona de 58.000 dólares, que representa la siguiente área de liquidez importante a vigilar.
Para carteras spot, sigo favoreciendo una estrategia de acumulación basada en la disciplina, una correcta gestión del riesgo y una mentalidad de inversión a largo plazo, preparando las posiciones para el próximo ciclo alcista. Históricamente, comprar en periodos en los que el mercado confirma un mercado bajista y vender una vez que el siguiente ciclo alcista está establecido ha demostrado ser una estrategia altamente rentable.







