Resumen de Zoomex X Space con Javier Mascherano y el panel del Mundial

Mascherano y un panel mundialista analizan por qué Argentina domina, el rol de las estrellas, la evolución del mediocentro y la gestión del riesgo.
hace 1 hora
Resumen de Zoomex X Space con Javier Mascherano y el panel del Mundial
  • Javier Mascherano insistió en que un equipo no se sostiene durante años en la cima por casualidad. En un partido concreto se puede inclinar la balanza, cualquiera puede encontrar motivos para sospechar de un resultado en una noche determinada. Pero a lo largo de seis años, sumando una Copa América, un Mundial y una racha que fue encadenando récord tras récord, que Argentina esté en la primera línea del fútbol mundial no es fruto del azar. No es una hipótesis: es un patrón.
  • La selección de 2014 llegó a la final a base de carácter, sacrificio y el talento puntual de varias individualidades que tapaban carencias en un equipo que nunca estuvo del todo completo. La versión actual es otra cosa. Para Mascherano, es la mejor Argentina que ha visto en su vida, no por un partido ni por un jugador, sino por la regularidad del rendimiento.
  • El panel llegó a la misma conclusión desde otro ángulo: no se cambia un sistema porque una sesión salga torcida. No se entra en pánico porque la posición se mueva en contra. El plan se diseña antes de que abra el mercado, y es a ese plan al que hay que volver cuando el marcador o el gráfico dicen lo contrario.

Zoomex organizó el cuarto episodio de su World Cup Edition X Space como parte del Zoomex World Cup Impact Pledge, reuniendo al dos veces campeón de la Champions y subcampeón del mundo Javier Mascherano con tres panelistas: Haskell Gz, Secreto DeFi y Miguel Serrano. Fernando Aranda moderó desde Boston, con los cuartos de final a pocas horas de comenzar, lo que dio a la charla la energía particular de una conversación previa a algo que ya no se podrá deshacer.

La sesión dio continuidad a la iniciativa benéfica de cinco episodios que articula toda la serie. Zoomex se compromete a donar 1.000 USDT por programa a una organización elegida por cada invitado futbolístico, cifra que se incrementa en 5.000 USDT adicionales si se cumple su pronóstico. Mascherano apostó por Argentina como campeona del mundo y decidió destinar los fondos a entidades comunitarias que apoyan a personas con menos recursos en San Lorenzo, su ciudad natal en el interior de Argentina, a veinte kilómetros de Rosario y sin vínculo alguno con el club porteño del mismo nombre.

El carácter no sustituye a la calidad. Es parte de la calidad.

Cuando Secreto DeFi sacó a colación el Argentina–Egipto y describió a una selección fría, ausente, sin el gen competitivo argentino durante largos tramos, Mascherano no esquivó la crítica: le dio la vuelta.

«Yo creo que fue bastante al revés. Viéndolo del lado de Argentina, con los nervios de un hincha, con todo lo que pasó en el partido, no recuerdo una victoria así de Argentina en un Mundial. Faltando tan poco para que termine el partido, el equipo perdiendo, encontrándose con dificultades, porque obviamente el rival también juega.»

Luego profundizó en el análisis. Argentina había generado llegadas en el primer tiempo que no concretó. Las amenazas de Egipto fueron puntuales y eficaces. Cuando el marcador se fue al 2-0, se multiplicaron las variables. «Cuando se pone 2-0, entra el nerviosismo, entran muchos factores, pero creo que Argentina, con corazón, con garra, con cabeza también, y demostrando por qué ha sido campeona, dio vuelta el resultado en trece o catorce minutos.» No a lo loco, no con cada jugador intentando ganar el partido por su cuenta. Como bloque. Como equipo. Con la conciencia de que noventa y cinco minutos son muy largos y que, si recortás el resultado, se abre todo.

Fue igual de claro al comparar la Argentina de diferentes ciclos. La selección de 2014 compitió desde el sacrificio y el peso de varias figuras en el medio. Esta versión se mueve en otro escalón. «Para mí este equipo es completamente diferente. Este equipo ha jugado un fútbol que yo no recuerdo en la selección argentina. Lejos, el mejor equipo argentino que vi, sobre todo por la regularidad, por la calidad de jugadores que tiene, por la identidad.»

Y frente al relato en redes que rodea la campaña de Argentina, insinuando que los resultados son sospechosos o están condicionados por árbitros e instituciones, dejó una frase que zanjó el debate con una limpidez poco habitual: «Un equipo no se mantiene tantos años arriba por casualidad.»

La barrida de 2014. La confesión a Di María. Qué significa darlo todo.

Miguel Serrano recordó la jugada que todos los que vieron la semifinal de 2014 ante Países Bajos tienen grabada: ese cruce a la desesperada de Mascherano en la prórroga que mantuvo viva a Argentina, y tras el cual él mismo admitió que se había lesionado. Miguel enlazó también con una acción de la histórica remontada en el Camp Nou, cuando Mascherano tocó lo justo a Di María para frenar la jugada y luego se lo reconoció al propio jugador.

Sobre la barrida: «No pasa nada. Porque ahora uno se imagina algo, pero hoy ni siquiera llegaría.» Cuando Fernando insistió, llegó la explicación de fondo. «Tiene que ver con creer hasta el final que podés llegar. También te puedo mostrar un par de jugadas en las que no llegué y terminaron en gol. Es así, es fútbol. Pero tiene que ver con eso, con dar todo hasta el final.»

Sobre el contacto con Di María en la remontada: «Sí, un poquito sí. No te voy a mentir, se ve. Pero ya pasaron más de cinco años, así que ya prescribió.»

Haskell llevó la reflexión a un plano más amplio. El nivel medio del futbolista de élite ha subido tanto en todas las posiciones y en casi todas las selecciones, que aquellos huecos que antes permitían a un top‑10 mundial ser claramente superior durante noventa minutos ya no existen. Egipto o Cabo Verde hoy no son lo que eran hace veinte o treinta años. «Ya no hay partidos fáciles.» En ese contexto, los que siguen ganando no son los equipos que esquivan los momentos difíciles, sino los que han aprendido a gestionarlos.

Estrellas al servicio del equipo. O el equipo al servicio de una estrella.

La cuestión de cuánto pesa el colectivo frente al brillo individual dejó la respuesta más desnuda de la sesión, sin diplomacias.

«No, lo mejor siempre es tener a las estrellas de tu lado, de eso no hay duda, porque son las que marcan la diferencia. Al final, los que cambian la ecuación son los jugadores diferentes. Esa es la realidad.»

Y a continuación, el matiz que completa la idea. «Pero claramente hemos visto a lo largo de la historia del fútbol que ha habido equipos con estrellas enormes que, como equipo, no funcionaron. Y obviamente, el equipo siempre está por delante. Mucho mejor si esas estrellas ponen todo su talento al servicio del equipo.»

Habló de Messi en esos términos: no como el futbolista que sostiene solo al conjunto porque éste no puede funcionar sin él, sino como el jugador que entrega todo lo que tiene a un proyecto mayor. «Hay grandísimos jugadores, jugadores que quizás por la juventud todavía no terminan de lucir todo lo que son, que para mí ya lo son. Ponen todo al servicio del equipo y por eso consiguieron armar un equipo que siempre va a pelear hasta el final.»

Fernando introdujo a Cristiano Ronaldo como contrapeso obvio, sin nombrarlo. Mascherano respondió en la misma línea, sin entrar en nombres propios. «Me parece injusto hablar de nombres o dar nombres en particular. En la selección, donde hay muy poco tiempo para trabajar, hay muchas selecciones que han tenido grandísimos jugadores y nunca terminaron de construir un equipo. Si tenés cuatro nueves de primer nivel pero no pueden jugar juntos, tiene que coincidir también que tengas grandes jugadores en todas las líneas. No es tan sencillo en la selección. En un club vos elegís. En la selección te tocan.»

Secreto y Miguel venían elaborando un paralelismo similar desde el prisma del panel: una cartera de activos, cada uno con fortalezas propias, no configura por sí sola una estrategia robusta. La composición tiene que responder a un objetivo superior a cualquier posición individual. Un jugador con cifras extraordinarias en un sistema que no sabe explotarlo es el mismo problema que un activo muy rentable en una cartera construida para otro fin.

Enzo Fernández. Y por qué no hay heredero.

Fernando le preguntó a quién veía Mascherano como su heredero en el mediocampo de Argentina. La respuesta desmontó primero la premisa y luego entró en el fondo.

«No creo que sea heredero porque los mediocampistas de la selección argentina son mucho mejores de lo que fui yo. Son mucho más completos. Al final el fútbol cambió mucho. Yo era un mediocentro de corte clásico como se jugaba antes, más defensivo. Hoy el mediocentro tiene que hacer muchas más cosas. No solo ser de corte clásico. Tiene que jugar, pisar el área, ser un jugador total.»

Sobre Enzo Fernández en concreto: «Es un jugador que me encanta. Puede jugar en todas las posiciones del medio y en todas lo hace bien. Es muy completo no solo a la hora de defender, hace todo. Tiene gol, tiene pase de gol, llega al área como el otro día en el minuto noventa y dos. Es un jugador total.»

La evolución del mediocentro defensivo merece una pausa. Lo que Mascherano hizo en Liverpool, Barcelona y la selección fue esencial y brillantemente ejecutado, pero respondía a una función más acotada que la que hoy se exige al interior o al pivote moderno. Ahora el rol incluye destruir, construir, progresar, llegar y, de vez en cuando, decidir un partido con una aparición tardía. Enzo Fernández hace todo eso. No es el heredero de Mascherano: es otra posición, que absorbió y amplió lo que él ayudó a definir.

VAR, fuera de juego y qué significa realmente justicia en el fútbol

Secreto planteó el tema del VAR y la La cuestión de fondo es si la tecnología ha mejorado el fútbol o lo ha distorsionado, especialmente por la duración de las revisiones de fuera de juego y el nivel de detalle milimétrico con el que se están aplicando.

La respuesta de Mascherano sorprendió a Fernando, que esperaba más escepticismo de alguien cuya generación jugó sin VAR. «El tema es: preguntale a Alemania del 66, si hubiera habido VAR, ¿qué pensarían los jugadores que jugaron esa final? Incluso a nosotros en 2014, hay dos o tres jugadas que te puedo mostrar. Un centro a Zabaleta a la rodilla que hoy sería roja directa y fue en el primer tiempo. Después de veinte minutos habríamos jugado con uno más. O la acción de Neuer contra Higuaín, no sé qué habría pasado».

Primero asumió el principio, luego entró en las imperfecciones. «Creo que es importante que el VAR pueda intervenir en jugadas decisivas, donde cambia el resultado. A mí, esto del córner me parece malo para el equipo que ataca, y me parece bien, porque en una jugada así te puede venir un gol de pelota parada».

La propia regla del fuera de juego la identificó como el problema más complejo; no porque el VAR se aplique mal, sino porque la norma tiene aristas muy difíciles de encajar. «Terminás metiendo un cabezazo y te ven la punta del botín. Por ahí eso hay que revisarlo. Pero, ¿cómo encontrás la forma de que se pueda hacer gol en todas las jugadas dentro de la misma regla? No es tan fácil ajustar la norma del offside. Hay muchos grises en el medio».

Su posición de fondo: «Hay que evolucionar. Para mí, el espíritu del VAR nace de querer un poquito más de justicia para el juego. Siempre va a haber un margen de interpretación. Es la del árbitro y, al final, es un ser humano y tendrá que decidir». Cuando Fernando bromeó con que el siguiente paso serían árbitros robot, Mascherano fue tajante: «Tampoco los queremos, si no dejaría de ser fútbol».

La gran sorpresa: Noruega. El mejor talento individual: Issa Saibari, con 18 años

Cuando le preguntaron qué selección le había sorprendido más en el torneo, Mascherano no dudó: Noruega.

«Creo que, por haber llegado hasta donde llegó, Noruega, que no la había visto tanto, me sorprendió. Primero, porque no tenía un grupo fácil. Terminó segunda, por delante de Senegal, que era un equipazo. Y después, eliminando a Costa de Marfil, que también la vi en ese partido, y el otro día contra Brasil. Dos selecciones que a mí estaban entre las que más me gustaban».

Del Noruega‑Brasil destacó que durante muchos tramos fue un partido de mucho nivel, y que Noruega salió a jugar, no a meterse atrás. «Le plantó cara». Para un equipo al que casi nadie seguía de cerca antes del torneo, fue toda una declaración.

La revelación individual llegó aún con más claridad. El mediocampista marroquí de 18 años, cuyo nombre ya había salido en la sesión anterior de Zoomex con Didi Hamann y volvió a aparecer de forma espontánea.

«El mediocampista lo tengo clarísimo. Es un chico que me encanta, sobre todo por la edad que tiene. Y también porque no lo había visto. La verdad es que cuando lo vi en el primer partido contra Brasil me pareció espectacular. Pero después lo ratificó en los partidos siguientes. Con sólo dieciocho años, cómo hace jugar a todo el equipo y además cómo recupera. La verdad, es impresionante».

Secreto trajo a colación al portero caboverdiano Bosinha con un detalle que trasciende el análisis futbolístico: tenía un valor de mercado de apenas 40.000 dólares antes del torneo, jugaba en categorías bajas del fútbol portugués y quiso llevar a su mujer al Mundial, pero no podía pagar los billetes hasta que intervino la FIFA. Un torneo, una actuación, y una carrera cambia de dimensión. «Esa es la magia que genera el fútbol. La atención de la gente. La capacidad de mostrar ese cariño, ese apoyo y darles esa visibilidad».

Haskell apuntó que el Mundial te obliga a ver futbolistas que de otro modo nunca conocerías. Si tu selección se cruza con Cabo Verde, ves a Bosinha. Si te toca Marruecos, descubres a un chico de 18 años que juega con la serenidad de un veterano de diez temporadas. «Cuando consumís fútbol, consumís a tu equipo, consumís a los equipos que consume todo el mundo. Pero cuando tenés que ver a tu selección contra equipos distintos, con jugadores diferentes, te impacta, porque descubrís este tipo de futbolistas».

Cerró con Messi, como casi todas las conversaciones de este torneo. «Cada vez que agarra la pelota, en cuanto se acerca al área, le tienen que poner tres o cuatro, porque si no, es increíble lo que sigue teniendo a su edad».

Francia, España, Argentina. Y un pronóstico que se mantiene

En la foto general del torneo, Mascherano señaló tres selecciones con nombres, personalidad, una idea clara y un recorrido reciente como para aspirar a todo: Francia, España y Argentina. Reconoció que Inglaterra había alcanzado dos finales de Eurocopa en los últimos años y se había ganado su sitio en la conversación. También subrayó que lo de Marruecos y su cruce de cuartos con Francia era un partido realmente abierto, no un trámite.

«El fútbol no es una ciencia, no son matemáticas donde decís… hay muchas variables dentro de un partido y por eso es tan lindo. Nadie tiene la verdad de esto, es cuestión de gustos, muy subjetivo. Pero creo que va por ahí. Los equipos que tienen los nombres, la personalidad, la idea, son los que traen el recorrido de estos últimos años».

El panel se dividió por líneas conocidas. Haskell se decantó por España, con evidente implicación emocional. Miguel desarrolló un argumento táctico detallado sobre por qué el modelo de presión y posesión de España es una especie de kryptonita específica para Francia, antes de acabar inclinándose por Francia por la concentración de talento decisivo que acumula. Secreto coincidió en que Francia tiene la calidad individual y quizá ese punto extra de ventaja a estas alturas de torneo. Tanto Haskell como Miguel acabaron su análisis subrayando que una final España‑Argentina sería un partido para verlo desde cualquier butaca y en cualquier huso horario.

En el terreno de las predicciones, Haskell explicó que utiliza el mercado con frecuencia, pero con el matiz de que debe ser un incentivo para implicarse más, no una estrategia financiera principal. Secreto ha estado muy activo durante todo el Mundial y considera que la estructura de recompensas es un motivo real para seguir los partidos con más atención. «Ya que vas a ver el partido igual, es un incentivo, ¿no? Ponerle un poco de chicha y esa emoción que sube un poquito más». La predicción de Miguel en 2010 —hecha en una redacción de televisión en España, al día siguiente de que la selección perdiera con Suiza— de que España ganaría el Mundial, que luego se cumplió, consolidó sus credenciales… y su lamento de no haberla hecho en una plataforma en la que pudiera haber tenido valor económico.

La lección que deja el espacio Zoomex

El hilo conductor de toda la sesión fue la diferencia entre reconocer patrones y acertar con el resultado final, y la disciplina necesaria para confiar en el patrón aunque un marcador puntual vaya en contra.

La descripción de Mascherano sobre el recorrido de cinco partidos de Argentina en este Mundial no era una arenga de hincha; era una lectura estadística: en los cinco encuentros, Argentina fue claramente superior al rival. Uno de esos partidos se resolvió remontando en los minutos finales. Eso no invalida el patrón; confirma el carácter que hace sostenible ese patrón.

La reflexión de Miguel sobre Messi encaja en ambos planos. «¿Cómo sabe siempre dónde hacer daño al equipo rival? Conoce perfectamente el pase interior». La respuesta es la experiencia: reconocimiento de patrones acumulado hasta volverse instinto, y una combinación de inteligencia física y cognitiva que, con 37 años, sigue obligando a los defensores a asignar tres o cuatro hombres al mismo jugador. Ese instinto no es magia: es el destilado de dos décadas de preparación y atención al detalle.

En trading se aplica la misma lógica. El reconocimiento de Secreto de que este ha sido un año complicado para las predicciones por la cantidad de sorpresas es el mismo diagnóstico honesto que hace un trader cuando la volatilidad se sale del modelo. El sistema no es erróneo porque un resultado se desvíe. El ajuste pasa por aprovechar mejor el sistema en la siguiente sesión, no por tirarlo por la borda.

La frase de Mascherano sobre el VAR lo sintetiza bien: hay que evolucionar. El espíritu de la tecnología es aportar más justicia. Siempre quedará un margen de interpretación que recae en un ser humano, en tiempo real. Ese humano a veces se equivoca. El objetivo es reducir el número de errores decisivos, no eliminar toda incertidumbre. Para eso también existe un stop loss.

El Zoomex World Cup Impact Pledge continúa con un episodio más por delante. Argentina va a ganar el Mundial. Lo dijo Javier Mascherano, y al otro lado de ese resultado esperan 5.000 USDT para organizaciones comunitarias en San Lorenzo.

Sobre Zoomex

Fundada en 2021, Zoomex es una plataforma global de compraventa de criptomonedas con más de 3 millones de usuarios en más de 35 países y regiones, que ofrece más de 600 pares de negociación. Guiada por sus valores centrales de «Simple × Fácil de usar × Rápido», Zoomex apuesta por la equidad, la integridad y la transparencia para ofrecer una experiencia de trading de alto rendimiento, baja barrera de entrada y máxima confianza.

Como socio oficial del Haas F1 Team y socio global de marca del guardameta Emiliano Martínez, Zoomex traslada al trading el mismo enfoque en velocidad, precisión y disciplina que se exige en los circuitos y en el césped. La plataforma cuenta con licencias regulatorias como Canada MSB, U.S. MSB, U.S. NFA y Australia AUSTRAC, y ha superado auditorías de seguridad realizadas por Hacken.

Descargo de responsabilidad: Este es contenido de terceros proporcionado por el emisor y publicado solo con fines informativos. Yellow no verifica de manera independiente las declaraciones aquí incluidas y no asume responsabilidad por errores u omisiones. Nada de esto constituye asesoramiento de inversión, legal, contable o fiscal, ni una solicitud para comprar o vender cualquier activo.
Últimos comunicados de prensa
Mostrar todos los comunicados de prensa
Últimas noticias
Ver todas las noticias
Resumen de Zoomex X Space con Javier Mascherano y el panel del Mundial | Yellow.com