OpenAI afronta un fuerte rechazo en redes por su primer viaje de marca con influencers: un retiro de lujo en el norte del estado de Nueva York, organizado mientras la compañía avanza hacia un acuerdo de 500.000 millones de dólares para un centro de datos en Ohio.
Claves del viaje:
- OpenAI organizó un retiro de dos días para creadores, llamado Summer Club, en un resort del norte del estado de Nueva York.
- Los influencers que publicaron sobre el viaje recibieron críticas por el consumo energético de la IA y los contratos de defensa.
- La empresa sostiene que el evento tuvo un enfoque educativo y se centró en su nueva herramienta ChatGPT Work.
El retiro Summer Club desata críticas de la comunidad creadora
El encuentro de dos días, bautizado Summer Club por OpenAI, se celebró el fin de semana en Wildflower Farms, un resort en Gardiner, Nueva York, a unas dos horas al norte de Manhattan. Los asistentes alternaron cenas “farm-to-table”, sesiones de apicultura y clases de producto. Una creadora mostró a sus seguidores una web que había construido durante el retiro, y otra fotografió un folleto que promocionaba un taller de pintura en la finca.
Los vídeos eran cuidados y optimistas; las secciones de comentarios, no tanto. A una influencer que publicó contenido del viaje en TikTok e Instagram, varios usuarios le reprocharon haber “vendido su alma” a cambio de una habitación de hotel de lujo.
Otros interpelaron directamente sobre el impacto ambiental de los centros de datos de IA. A una asistente la invitaron, con evidente ironía, a grabar un vídeo “arréglate conmigo” dentro de un data center, y una tercera creadora aparentemente borró por completo su publicación sobre el viaje. Un comentarista sostuvo que este tipo de eventos dan “munición fresca” a los críticos y calificó de inoportuno presumir de una suite de 5.000 dólares la noche.
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El gasto en centros de datos alimenta la indignación contra OpenAI
El portavoz Drew Pusateri afirmó que el retiro tuvo un enfoque eminentemente educativo y giró en torno a ChatGPT Work, una herramienta lanzada recientemente que ayuda a los usuarios a redactar documentos y preparar presentaciones. Añadió que los creadores influyen en la forma en que hoy muchas personas descubren los productos de la empresa, y que OpenAI da la bienvenida al debate de quienes asisten a sus eventos y plantean preguntas incómodas.
El contexto temporal agudizó la reacción. Nvidia negocia actualmente respaldar el contrato de alquiler de OpenAI para un campus de 10 gigavatios en el condado de Pike, Ohio, una antigua planta de enriquecimiento de uranio cuyo coste se sitúa en torno a los 500.000 millones de dólares. Los comentaristas también recordaron el contrato marco de hasta 200 millones de dólares que el Departamento de Defensa concedió a la compañía en junio de 2025 para trabajos de prototipado en ámbitos bélicos y corporativos.
La contratación de Charles Porch marca la apuesta por los creadores
El retiro llega tras una ofensiva de contrataciones dirigida de lleno a la economía de los creadores. OpenAI fichó en febrero a Charles Porch, que pasó 15 años en Meta e Instagram construyendo relaciones con celebridades y creadores, como su primer vicepresidente de alianzas creativas globales.
Los laboratorios rivales también han cortejado a influencers, aunque sin un coste reputacional comparable.
Anthropic habría organizado una cena de marca para promocionar Claude, y Microsoft llevó a varios creadores a la Super Bowl en febrero para dar visibilidad a su asistente Copilot ante un público más amplio. Una de las asistentes escribió en LinkedIn que esperaba preguntas sobre trucos y usos prácticos, y que nunca se le pasó por la cabeza que aquel viaje pudiera convertirse en motivo de controversia.
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