Nvidia ha recortado por debajo de los 120.000 millones de dólares la garantía prevista para el proyecto de OpenAI en Ohio, muy lejos de los 250.000 millones que se habían barajado inicialmente.
Claves del ajuste
- Nvidia prevé ahora garantizar menos de 120.000 millones de dólares, frente a los 250.000 millones que se discutieron en un primer momento.
- El fabricante de chips solo respaldaría la fase inicial, mientras OpenAI sigue negociando el alquiler del proyecto completo de 10 gigavatios.
- La revisión responde a la inquietud de los inversores sobre la exposición de Nvidia a compromisos masivos de financiación ligados a la IA.
El “backstop” de Nvidia en Ohio
Según avanzó el viernes The Wall Street Journal, citando a fuentes al tanto de las conversaciones, el nuevo plan de Nvidia limitaría su garantía financiera exclusivamente a la primera fase del centro de datos de Ohio. El acuerdo podría firmarse tan pronto como este fin de semana; OpenAI declinó hacer comentarios y Nvidia no había respondido fuera de su horario laboral habitual.
El giro llega después de que algunos inversores expresaran su preocupación por el grado de exposición de Nvidia a grandes compromisos de financiación vinculados a infraestructuras de IA, lo que ha llevado a la compañía a recalibrar cuánta asunción directa de riesgo está dispuesta a aceptar. OpenAI, por su parte, sigue negociando un contrato de alquiler vinculante para todo el campus de 10 gigavatios, que desarrolla SB Energy, filial de SoftBank, y que podría convertirse en el mayor proyecto de centro de datos anunciado hasta la fecha si llega a materializarse.
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Riesgos de financiación para OpenAI
La reducción de la garantía es relevante porque Nvidia busca impulsar la rápida expansión de la infraestructura de IA sin tener que respaldar en solitario cada proyecto. Esa estrategia se vio reforzada por su alianza financiera del 10 de agosto con seis grandes entidades, con la que aspira a canalizar más de 500.000 millones de dólares de capital de terceros.
Este esquema traslada una mayor parte de la carga de financiación a inversores externos. OpenAI también afronta sus propias tensiones de capital: la compañía sigue en números rojos pese a una valoración que se sitúa en torno a los 852.000 millones de dólares, y el arrendamiento de Ohio supondría un compromiso de largo plazo significativo en su intento por ganar más control sobre la infraestructura de IA.
El analista de Seaport Research, Jay Goldberg, ya advirtió a finales de julio de que las fórmulas de financiación a clientes pueden volverse en contra de los proveedores, citando el caso de Lucent Technologies como ejemplo de riesgo, antes de que Nvidia rebajara su garantía para Ohio. El consenso actual es que Nvidia solo respaldará la fase inicial del proyecto.
La propuesta original de garantía por 250.000 millones de dólares salió a la luz en julio, cuando Nvidia estudiaba un apoyo financiero más agresivo al campus de 10 gigavatios. Posteriormente, el malestar de los inversores forzó la reconfiguración del “backstop” hacia un compromiso mucho más acotado y centrado en la primera fase.
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