El Banco Central Europeo (BCE) avanza hacia la liquidación de reservas en euros sobre blockchain tras pruebas por 1.600 millones de euros, mientras Isabel Schnabel insiste en que las stablecoins deben seguir siendo instrumentos complementarios.
Claves:
- El BCE quiere que las reservas en el banco central se conviertan en activos programables nativos para los mercados financieros tokenizados.
- El Proyecto Pontes se lanzará en septiembre, manteniendo inicialmente la finalidad de la liquidación de efectivo en TARGET2.
- Schnabel defiende que las stablecoins no pueden igualar la capacidad de un banco central para ampliar la liquidez en episodios de tensión financiera.
Euro del BCE sobre blockchain
En un discurso el 28 de agosto en el Jackson Hole Economic Policy Symposium, la miembro del Comité Ejecutivo del BCE, Isabel Schnabel, señaló que los bancos centrales deben llevar sus reservas directamente a los registros distribuidos.
Argumentó que las finanzas tokenizadas necesitan un activo de liquidación que siga siendo seguro y pueda expandirse cuando aumenta la demanda de liquidez.
El Eurosistema dará un paso práctico en septiembre con el Proyecto Pontes, que conectará las plataformas DLT de mercado con los TARGET Services y añadirá un libro mayor operado por el Eurosistema para el dinero del banco central. La finalidad jurídica del tramo en efectivo seguirá residiendo en TARGET2 en esta primera fase.
Está previsto que Pontes incorpore más adelante contratos inteligentes y operación 24/7, ampliando el proyecto más allá de un simple puente entre la infraestructura de pagos tradicional y los mercados basados en blockchain.
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El papel de las stablecoins según Schnabel
Schnabel afirmó que las stablecoins pueden facilitar los pagos digitales, pero rechazó que puedan sustituir a las reservas del banco central como activo de liquidación último del sistema financiero. “Las stablecoins deben entenderse mejor como complementos del dinero de banco central, no como sustitutos”, señaló.
Su razonamiento siguió de cerca el del economista Darrell Duffie, cuyo documento para Jackson Hole compara las stablecoins privadas con las reservas del banco central y subraya la importancia de una liquidez elástica. Una stablecoin puede diseñarse con fuertes salvaguardas, añadió Schnabel, pero su emisor no puede crear liquidez de forma independiente en plena crisis.
Esa diferencia cobra peso a medida que las finanzas tokenizadas se expanden en Europa y las stablecoins vinculadas al dólar continúan dominando el mercado privado. DefiLlama sitúa la capitalización total de las stablecoins en torno a 304.600 millones de dólares, mientras el BCE construye una opción pública de liquidación para los mercados de euros tokenizados.
El impulso se apoya en los ensayos del Eurosistema realizados durante seis meses en 2024, en los que 64 participantes de nueve jurisdicciones completaron 58 casos de uso y liquidaron cerca de 1.600 millones de euros en dinero de banco central. Estas pruebas han dado forma a Pontes y al proyecto a más largo plazo Appia, que estudia si Europa debe optar por un libro mayor compartido o por varios sistemas interoperables.
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